lunes 12 de marzo de 2012

La vida después


Leí este libro de Marta Rivera de la Cruz acompañada por un gran grupo de lectoras.  Una experiencia que me está arrastrando hacia lo más profundo de este vicio de leer, pero me siento la mar de bien.
En principio la novela no me parecía una maravilla, pero desde la aparición de los personajes de "fuera", tan especiales y tan entrañables, la novela me atrapó y me encantó.
El hecho de que una novela te haga viajar es algo que me gusta y si te trae recuerdos, la vives con más intensidad.  Hay una parte situada en Berlín.  En el Berlín de Hitler.  Una parte de la historia que tiñe de dramatismo cualquier capítulo de novela.  
Estuve en Berlín de paso.  Espero estar de nuevo, con más tiempo para verla no de paso, sino con paseos.
Castillo de Charlottenburg
Parlamento alemán (Reichstag)
Puerta de Brandenburgo
Monumento al Holocausto
Bebelplatz (Quema de libros)
Por los caídos en las guerras
Una visita breve pero intensa, contando con una guía que nos transmitió, nos recordó, nos hizo reflexionar sobre tantos aspectos de la historia reciente de Alemania, pero sobre todo, de los berlineses inocentes y víctimas, de cuyos sufrimientos tampoco nos podemos olvidar

lunes 5 de marzo de 2012

El sabor de las pepitas de manzana


Desde el momento en que leí en el blog de Consuelo la reseña de este libro, la cual aconsejo leer, supe que me lo iba a leer y que me removería sentimientos y emociones. 
Y así fue.
Desde que leí que las penas acababan siendo frascos de lágrimas en conserva, mermelada de grosellas blancas, cuando leí que las manos de la abuela atrapaban lo invisible, empecé a formar parte de la historia, 
ya desde las primeras páginas...Esas metáforas me atraparon, así como algunos misterios de esa familia que poco a poco van saliendo a la luz y van aclarándose difusamente.

Cuanto más se extendían las lagunas de la memoria de Berta, tanto mayores eran los fragmentos de recuerdo que escapaban atravesándola.Cuanto más avanzaba su perturbación, tanto más descabelladas se volvían las prendas de lana que tejía...
* * *
Su cerebro se cubría de arena momo el lecho inestable de un río que empezaba a desdibujarse poco a poco...
* * *
Las penas guardadas, recompuestas, reconducidas...se empiezan a remover, a manifestarse.
No tengo tarros de mermelada de grosellas blancas, no hay fenómenos extraños en mis manzanos, pero la pena causada por las demencias de los míos, de los recuerdos, de los olvidos, aflora con este libro.
Pena, rabia, impotencia...
Tras el duro camino de las demencia, queda esto: pena y al final... paz.  No quiero que esta entrada transmita amargura, sino todo lo contrario.  Reflexionar desde otros puntos de vista sobre esta enfermedad y sus consecuencias.  Intentar afrontar la realidad, hacerse cargo, buscar alternativas...
Mi blog. Recuerdos y olvidos.
Escritos, labores, ganchillo, puntos que guardan momentos de pena y de paz.


jueves 1 de marzo de 2012

Trabajando juntas

Paqui, experta en patchwork y en otras muchas labores cuyo blog merece la pena visitar,  junto con un panel de Navidad maravilloso, me envió en un intercambio unas alegres telas y con ellas he cosido estos complementos primaverales.


Con ellos participé en las propuestas de enero y febrero del foro Creando Juntas.
Enero, para el dinero....

Y en febrero nos cuidamos.

La propuesta es muy abierta y eso permite que la creatividad y la producción sean explosivas.


martes 28 de febrero de 2012

Funda patchwork

Me hace una gran ilusión aprender a coser.  Si esto permite divertirse y crear algo útil  y que nos guste, desde luego, merece la pena.  Después de ver tutoriales, modelos, fotografías, aprovechando telas que compré sin un objetivo concreto, un poco al azar... me hice esta funda.
Ahora tengo más proyectos.  Más proyectos que tiempo...
Es fruto de la prisa y de la improvisación, sin un plan claro de lo que quería. 
 Pero esto va a cambiar, porque prometo ser más disciplinada...

martes 21 de febrero de 2012

Premio


Este premio me lo ha concedido Zamarat en su blog A la deriva.
En su blog se puede viajar, aprender de libros, de cine...
Muchas gracias por acordarte de mí, que eres una buena seguidora también.
Primero respondo a las preguntas que van con el premio:

- ¿Cuál es tu mayor sueño por lograr?

Soy bastante conformada y me considero afortunada. Mi sueño es que mis hijos sean felices, porque sin duda eso, egoístamente, a mí me repercutirá también.

- ¿Qué esperas de este año 2012?

A parte de tener salud, seguir aprendiendo cosas nuevas y disfrutar de muchos momentos especiales y divertidos.

- ¿Cuál es tu mayor tesoro?

Mi familia y el amor.

Y ahora ofrezco el premio a todas mis fieles seguidoras que con sus comentarios animan y proporcionan una dosis de cariño, autoestima, atención y amistad que es un auténtico tesoro también.


miércoles 15 de febrero de 2012

El pasado vuelve a Connemara

Esta novela de Anne Perry, del género policíaco, me resultó fácil de leer. Es corta y con cierta intriga que hace avanzar sin aburrirse hasta ver el desenlace...Es una lectura ágil y entretenida que viene muy bien para alternar con libros más largos y densos.
Ví en el blog de Carmen y amigos una reseña sobre ella y me pareció atrayente leer algo de este tipo detectivesco pero ambientado en otra época
Creo que no he empezado a leer a esta autora por donde debiera, porque tiene varias series de novelas policíacas, sagas con protagonistas a los que vas conociendo y siguiendo en sus historias verticales, además de los casos que se resuelven en cada novela.  Así que seguro que me animo con alguna más, pero esta vez, voy a empezar una saga por el principio, si es posible.  Aunque son independientes, si te familiarizas con los protagonistas, esto le añade más interés a la lectura.
Está inspirada en la época victoriana y aunque la acción de esta novela transcurre en Irlanda, la mayoría están situadas en Inglaterra.  Es una trama bastante ligth, nada que ver en principio con las sagas de novela negra suecas, pero juzgo sólo por esta novela.  Ahí me queda otra "carpeta" de novelas por abrir...

martes 7 de febrero de 2012

Hondarribia

 Hay viajes que se planean con tiempo, otros son improvisados, otros que no se deciden hasta el último momento porque hay que mirar al cielo, al hombre del tiempo, a las páginas de información meteorológica, del estado de las carreteras...
Al final, mereció la pena.  
Ver la nieve tan cerca del mar...
 Los cielos, los atardeceres...
Pasear bien abrigados y recorrer las calles, las plazas...
contemplar las casas, los balcones, los arcos...
 Disfrutar de la tranquilidad y del silencio...
Y muchas anécdotas difíciles de olvidar.