Leí este libro de Marta Rivera de la Cruz acompañada por un gran grupo de lectoras. Una experiencia que me está arrastrando hacia lo más profundo de este vicio de leer, pero me siento la mar de bien.
En principio la novela no me parecía una maravilla, pero desde la aparición de los personajes de "fuera", tan especiales y tan entrañables, la novela me atrapó y me encantó.
El hecho de que una novela te haga viajar es algo que me gusta y si te trae recuerdos, la vives con más intensidad. Hay una parte situada en Berlín. En el Berlín de Hitler. Una parte de la historia que tiñe de dramatismo cualquier capítulo de novela.
Estuve en Berlín de paso. Espero estar de nuevo, con más tiempo para verla no de paso, sino con paseos.
Castillo de Charlottenburg
Parlamento alemán (Reichstag)
Puerta de Brandenburgo
Monumento al Holocausto
Bebelplatz (Quema de libros)
Por los caídos en las guerras
Una visita breve pero intensa, contando con una guía que nos transmitió, nos recordó, nos hizo reflexionar sobre tantos aspectos de la historia reciente de Alemania, pero sobre todo, de los berlineses inocentes y víctimas, de cuyos sufrimientos tampoco nos podemos olvidar
















