miércoles, 5 de enero de 2011

El hayedo del Moncayo


La otra tarde el Moncayo estaba azul, con poca nieve, manchas blancas sobre el manto azul de frío que cubre la montaña.
Pero ayer casi no se veía, sólo se adivinaba su silueta gris como flotando sobre el horizonte. Las mañanas soleadas de invierno parece más grande, sobre todo cuando la nieve cubre casi toda la cumbre y llega hasta las faldas. También parece inmenso en pleno verano, cuando el verde oscuro se aprecia desde la distancia, sobre todo por la tarde, cuando el sol se acerca para esconderse ahí al lado.
Pero otros días parece que ha encogido, se ve una montaña lejana, cuando quizá el día anterior se había visto enorme, como un gigante que te espera para abrir los brazos y atraparte...
Azul, verde, marrón, gris, blanco... los colores de la montaña a veces en contraste y a veces confundiéndose con el horizonte... En otoño según la luz, y dependiendo si ese día decide mostrarse majestuoso, pueden apreciarse las capas de diferente colorido: el robledal, el hayedo, el pinar, la cima pedregosa...distintos tonos: verde oscuro, verde claro, marrón, verde oscuro, gris...de abajo arriba, en ese orden exacto.
Pido prestada la fotografía de internet y aconsejo comenzar a conocerlo a partir de esta página: El parque natural de la dehesa del Moncayo. Mis fotos están con familia, con amigos, un entorno maravilloso para encontrarse y dar un paseo.
Mis recuerdos están ahí también. De niña, cuando aún se podía hacer fuego y una buena comida. En mi juventud, a escasos metros de la cima... qué dificultad para respirar... Con mis hijos, con alumnos, con compañeros, con amigos... y los mejores, los últimos, con mi compañero perfecto que sabe el momento en que hay que coger el coche, recorrer sin pereza la distancia que nos separa, aparcar en el hayedo y dejarse llevar por las sendas maravillosas haga frío o calor, da igual, en otoño está perfecto, pero la última primavera que estuvimos, con las yemas puntiagudas a punto de abrirse, las hayas no pudieron protegernos de la nevada que nos cayó encima. Menuda sorpresa...A correr, a reírnos, a desconectar y a recargarse de energía por las alturas.

9 comentarios:

Zamarat dijo...

Preciosa descripción la que nos traes, monentoparapensar. Me ha encantado lo del orden de los colores dependiendo de la altura: ha sido muy visual.
Yo sólo conozco el Moncayo de lejos; en concreto desde la carretera. Pero la verdad es que cada vez me llama más la atención y, quién sabe, puede que prepare una excursión hacia allí.
Es bonito que el Moncayo te haya acompañado durante toda tu vida y en momentos tan diferentes. Gracias por tus palabras!

Rocío dijo...

Aún se puede hacer fuego junto a las cuevas de Añón, en un lugar precioso y bien preparado ;o)
Hay rincones preciosos más allá de los límites del parque aunque alguno cuesta de descubrir. El Moncayo también son sus pueblos y su amable gente.
Saludos!!
Rocío.
http://www.encantodelmoncayo.blogspot.com/

Lavanda dijo...

Hola Haya, precioso resumen de lo que se puede disfrutar en el hayedo, yo estos días he pasado por tu terruño camino de Barcelona, y sólo he visto el paisaje desde la autopista claro!, pero seguro que encontraré el momento oportuno para hacer una escapada al Moncayo,
Muchos besos

momentoparapensar dijo...

Zamarat, Lavanda, merece la pena de verdad una excursión al Moncayo.
En cualquier estación del año está precioso.
Rocío, me alegro de saludarte, veo que conoces perfectamente la zona.
Gracias por tu visita.
Besicos.

Conral dijo...

Ayyy, me diste envidia!!! Ya me gustaría poder pasear por ahí!!!
Amiga, que este año te traiga lo mejor para ti y los tuyos.
Un abrazo y gracias por estar ahí.
Conchi

Elia dijo...

Vengo a desearte lo mejor, gracias por tu visita y tus palabras...
abrazo

**eljardindemiduende **

La pequeña Meg dijo...

Precioso!! me encantaria ir!! Un besote!!

Consuelo dijo...

Que entrada más bonita. Me has removido recuerdos de mi infancia-adolescencia. Yo vivo en el Sur pero mis padres son del Norte, donde he ido mucho. Una de las imágenes más bella que recuerdo es un hayedo navarro en otoño. Besos

Don Camilo y Caldereta dijo...

Tal y como lo ibas describiendo lo iba imaginando, pero por bonito que sea en mi imaginación seguro que me no me acerco ni de lejos a la belleza que debe guardar el parque natural del Moncayo. Con lo que me gustan a mi esos parajes y las excursiones no sabes lo que daría para hacer una visita cuando llegue el buen tiempo. Voy a proponerlo a ver que les parece a mi maridin y a los amigos. Si los traigo a leer esta entrada seguro que los convences.
Bsts. Maite